EL PP CONTRA LA EDUCACION PUBLICA.

14 septiembre 2011

Carlos Manuel Lopez. Carlos Manuel Lopez.

Desde su victoria en las elecciones municipales y en las autonómicas de determinadas comunidades, el Partido Popular actúa, allí donde tiene el poder, con impaciencia, precipitación y altanería. El PP se ha quitado pronto la careta a causa de esa irremediable soberbia típica de los dirigentes de la derecha española, sin duda la más retrógrada, la más antisocial y la más antidemocrática de Europa.

 

El primer ataque de los gobernantes autonómicos del Partido Popular, eufóricos tras el 22 de mayo, se ha dirigido contra la educación pública, uno de los derechos más fundamentales de la democracia. La lucha contra el déficit estatal la ha convertido el PP en una excusa para destruir la enseñanza pública, favoreciendo injusta y descaradamente a los centros privados concertados y a los privados de élite. Esto es lo que pasa en Madrid, Castilla-La Mancha, Galicia y Navarra (esta última con ejecutivo foral caciquil de UPN y PSN-PSOE). Si el PP obtiene la victoria el 20-N, esta infamia se extenderá a toda España.

 

Los mandatarios populares han lanzado una vil campaña de criminalización del profesorado público, acusándolo de trabajar menos que nadie, de incumplimientos varios y de despreocupación académica, entre otras intolerables injurias de juzgado de guardia. Decir, como dijo Esperanza Aguirre, que un profesor trabaja sólo 20 horas a la semana es, además de una repugnante mentira, una miserable agresión, sin ninguna base real, contra la dignidad de un sector profesional imprescindible. Esta operación de desprestigio de los profesores reviste el estilo de la propaganda nazi.

 

Medidas como el incremento del horario lectivo o la reasignación de funciones del profesorado forman parte de una estrategia para reducir las plantillas de los centros públicos. Estas medidas condenarán al paro a miles de profesores interinos que, limpiamente, han accedido a una plaza a través de un abierto y libre concurso de méritos. Sólo en Madrid, cerca de 3.000 interinos irán a la calle. Las aulas se sobrecargarán de alumnos (hasta 40 y más). Las tutorías se reducirán al mínimo, y también el tiempo de atención al alumnado con dificultades de aprendizaje. Las actividades extraescolares desaparecerán. Se suprimirán Ciclos Formativos y plazas para nuevos alumnos en la Formación Profesional, Escuelas Oficiales de Idiomas, Escuelas de Artes Escénicas y Musicales, etc. Desaparecerán orientadores y profesores de Educación Compensatoria. Se liquidarán asignaturas optativas y habrá cierres de bibliotecas y otros servicios. Se eliminarán los Centros de Formación del Profesorado. Si a todo lo anterior añadimos los recortes en la financiación de colegios e institutos públicos, con la consiguiente merma de mantenimiento y materiales, el panorama resultante es desolador. La máxima calidad educativa debe hallarse en el ámbito público.

 

Es completamente falso que los docentes protesten por la cuestión de las dos horas. Protestan porque ese incremento de dos horas es el dispositivo esencial para el desmantelamiento salvaje de los centros públicos. Protestan por la escandalosa e indecente reconducción de fondos hacia la enseñanza privada concertada y privada de lujo; fondos que, por principio elemental en toda democracia, deberían destinarse a la instrucción pública, prioridad vital, junto a la sanidad, en cualquier Estado de derecho. En Madrid, la Aguirre quita más de 60 millones de euros a la escuela pública y ofrece más de 70 millones para desgravar fiscalmente (¡!) a los que matriculen a sus hijos en toda clase de centros privados. Se podrá desgravar entre 500 y 900 euros por alumno (“Ley de Acompañamiento de los presupuestos de 2011”. Comunidad de Madrid). Dinero procedente de todos los ciudadanos será utilizado para reforzar el adoctrinamiento reaccionario de los colegios religiosos (con la excepción de una minoría) y para que las familias ricas paguen menos por los cursos de esgrima y equitación de sus hijos. Esta historia acabará mal.

  

Carlos M. López Ramos


Publicado en Información Jerez el 14 de septiembre de 2011.

EL HUNDIMIENTO

EL HUNDIMIENTO

 

 

 

          El régimen se está resquebrajando; durante décadas su estructura de poder se ha mantenido indemne a los avatares políticos y económicos. Ahora el fin de un ciclo se está acercando e inexorablemente los síntomas de la descomposición están corroyendo su armazón.

 

          Se ha hablado mucho sobre el gobierno del PSOE en Andalucía; la nuestra es una de las tres comunidades autónomas en las que este partido mantiene el control desde las primeras elecciones regionales. El peso territorial, económico y demográfico hace que Andalucía sea la más importante de las tres y su peso electoral hace también que nuestra comunidad sea la piedra angular de su plataforma de votantes. La visión política y la agudeza estratégica de sus dirigentes de la transición hizo que el Partido Socialista se tirara de lleno en apoyo del deseo autonomista de nuestra comunidad; supieron utilizar perfectamente el voto de reivindicación del pueblo andaluz en 1.980, arrinconar al andalucismo después de su eclosión de 1.979 y aprovechar la procedencia sevillana de su tándem de líderes. Con estos mimbres crearon una base electoral inquebrantable hasta el momento actual.

 

          Poco a poco su poder se está deslavazando y son muchas las razones que están ayudando a ello: la pertinaz crisis económica, la falta de frescura de sus dirigentes, el anquilosamiento de su organización y la corrupción que destroza sus entrañas después de lustros de poder casi absoluto. Y se ha tenido que dar esta tormenta perfecta para que la formidable estructura del PSOE andaluz se esté tambaleando como un boxeador grogi a la espera del golpe de gracia que le haga desplomarse en la lona. Todos estos elementos hacen que la red clientelar tejida durante años empiece a mostrar sus debilidades.

 

          Entiendo que hablar de clientelismo es muy duro, que existen evidentes diferencias con el caciquismo del siglo XIX, pero creo que es innegable que hay similitudes entre aquel sistema y el que estamos sufriendo: Las relaciones de subordinación al cacique local y las de pseudovasallaje entre dirigentes en estructura piramidal provocan una situación de nuevo feudalismo que afecta sobre todo a las zonas rurales. El Partido lo es todo: consigue una vivienda de VPO para tus sobrinos, puestos de trabajo para tus hijos, una concesión administrativa para tu hermano, un concurso público para tu amigo... . Alrededor de la red se crean elementos de intermediación, los hombres del maletín que nadan en zonas oscuras; la "mordida" da para muchos, para los que trabajan para El Partido y para los que trabajan para sí. Lo público y lo privado se mezclan, la raya entre lo legal y lo ilegal se difumina, al final no existe el blanco ni el negro, todo es gris. El campo de cultivo ideal para la corrupción está servido.

 

          El feudalismo es el ejemplo que han seguido las tramas criminales, como la famosa mafia siciliana. Hagamos un juego de similitudes con el PSOE andaluz; imaginemos a los capos provinciales besando el anillo del Don Griñan una vez que el antiguo Don, Chaves, ha decidido irse a seguir sus negocios a otra ciudad. Sí, esos "caporegimes" podrían ser los Zarrias, los Pizarro, los Caballos,... o cualquier otro jefe local o provincial, con sus respectivas familias y sus redes de "soldados", todos para uno y uno para todos. Pero sin embargo el nuevo Don ha resultado que ha traicionado al dedo que lo designo nuevo rey, incluso parece que fue mejor "consigliere" que Don; ha destruido los delicados equilibrios de poder de las familias, no ha sabido gestionar la crisis, la corrupción se ha hecho demasiado evidente, las disensiones se le están agudizando. Incluso tiene su Luca Brasi particular en la figura de cierta secretaria de organización con órdenes confidenciales para acabar con los díscolos en intentar recomponer las filas a base de cortar cabezas. Bueno, como divertimiento todo este artificio estaría bien si el resultado no fuera tan triste y negativo para nuestra tierra.

 

          Durante años el PSOE ha trabajado para adormecer y desarticular la sociedad civil andaluza. Ramón y Cajal consideraba el caciquismo y el clientelismo como la relación necesaria entre un electorado indiferente y los políticos; con una sociedad inerte y narcotizada es más fácil crear una situación idónea para el feudalismo político-electoral.

 

          ¿El PSOE de Andalucía es el único que utiliza esta etrategia?. Evidentemente no, ahí tenemos los ejemplos manifiestos del PP gallego y valenciano, mimetizan perfectamente lo comentado hasta ahora. En este aspecto, como entre otros muchos PSOE y PP se diferencian poco.

El poder casi absoluto durante años, crea el estado adecuado para que se dé el club de los horrores descrito.

 

          La alternancia política real (no la del siglo XIX), la limitación de mandatos, una sociedad civil fuerte, una pluralidad de actores políticos, entre otros factores, son la única receta para huir de esta pesadilla. Entre tod@s podemos hacerlo, podemos conseguirlo, Andalucía es bastante madura para cambiar su presente y su futuro, pongámonos a ello. Las elecciones municipales del 22 de Mayo son el primer paso.

 

Hector Lagier (Colaborador)